De la confusión nace una nueva dirección. A veces las tensiones mentales son el primer paso para ordenar internamente. Esta semana te desafía a confiar en tu percepción y fluir un poco más. Con la Luna tocando Saturno y Neptuno, podés darle estructura a tus emociones sin perder la magia. El viernes, algo se aclara: usá ese impulso para elegir lo que realmente suma.